Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
El que llora su mal, no lo remedia
Cuando la mula ríe, el asno llora.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Quien ríe y canta su mal espanta
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
A cazuela chica, cucharadica.
La gloria del amante es la persona amada.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Si vas a morir, muere llenito.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Ayunar, o comer truchas.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Tenés cola que te machuquen.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Quien teme la muerte no goza la vida.
Donde hubo pan migajas quedan.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
La vida es un montón de pequeñas cosas
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Las armas las cargan el diablo.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
A mucho vino, poco tino.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Del lobo un pelo.
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
La comida reposada, y la cena paseada.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud