Al desdén con el desdén.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
No conviertas en amigo al que has vencido
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Hablando nos entendemos.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
De la nieve no sale más que agua
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
La marcha instruye al asno.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
El sabio calla, el tonto otorga.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Dios los cría y el diablo los junta.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.