A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Quien cae no tiene amigos.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
El precio se olvida, la calidad permanece.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Nota: también atribuida a Arthur Rubinstein
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Hacer oídos de mercader.
Mejor prevenir que lamentar.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
El burro hablando de olotes.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Gozo que no se comunica, se achica.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
El que come aprisa, come mal.
El que rompe viejo, paga nuevo.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
El amor es ciego.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Pastelero a tus pasteles.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Por el esfuerzo, la vigilancia, la disciplina y el dominio de sí, el sabio se crea una isla que la inundación no logra destruir.
Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es el final.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Una abeja vale más que mil moscas
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
La barba no hace al filósofo
De buena harina, buena masa.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Una respuesta amable mitiga la ira.
En septiembre cosecha y no siembres.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.