A comida de olido, pago de sonido.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
La esperanza mantiene.
Al pie del monte, se ahúma el capote.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
De todas maneras, aguaderas.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Según el sapo es la pedrada.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Con aire solano, no hay toro bravo.
Dar la última mano.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Valentón y rufián, allá se van.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Paja triga hace medida.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
A buen señor, buena demanda.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Ningún muerto ha regresado, ni a dar un simple recado.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
No me gusta el chisme pero me entretiene.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Más vale una imagen que cien palabras.
Mucha carne para tan poco Gato.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Donde hay carne, hay hermosura.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
De perdidos, al río.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Al más charrán paga le dan.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.