Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
Volverse humo.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Lo prometido es deuda.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
La Justicia entra por casa.
Más puede diligencia que ciencia.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
El mirón mirar, pero sin chistar.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Hoy no se fía, mañana sí.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Lo escrito, escrito esta.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Día vivido, día perdido.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
La razón y el agua hasta donde dan.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Come para vivir y bebe para comer.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
En libros hay ciencia ingente, pero poca en nuestra mente.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Ruego de Rey, mandato es.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
La envidia acorta la vida.
A mala suerte, envidia fuerte.
La verdadera amistad es inmortal.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Estás entre la espada y la pared.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.