Papel, testigo fiel.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Razones sacan razones.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Reyes y mujeres no agradecen.
Confesión obligada, no vale nada.
Donde uno piensa, otro sueña.
El mundo es de la gente activa
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Feo, pero con suerte.
La verdad no peca pero incomoda.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Mucho saber, menos ignorar es.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Nadie da lo que no tiene.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Buena fama, hurto encubre.
La necesidad hace maestros.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Buena razón quita cuestión.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
El abuso de las riquezas es peor que la necesidad de ellas.
A brutos da el juego.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".