El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Ocio, ni para descansar.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Grandotas aunque me peguen.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
Dar el consejo y el vencejo.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
El que come hasta enfermarse tiene que ayunar hasta reponerse.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Siempre hay un roto para un descosido.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Ser más bueno que el pan.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Comida que escasea, bien se saborea.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Al miserable y al pobre, la pena doble.