El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Agárreme, que llevo prisa.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Quien nada pide, nada recibe.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
No hay pero que valga.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
El mundo critica, pero no mantiene.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
A ama gruñona, criada rezongona.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
El cantar, alegra el trabajar.
No se debe escupir al cielo.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
El que quiera peces que se moje el culo.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
El que tiene el culo alquilado, no puede sentarse en él.
Suegra y sin dinero, al brasero.
El que desalaba la yegua, ése la merca.