El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Al leñador caza, y al cazador leña.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Un deber fácil no es un deber
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Al acebuche no hay quien le luche.
El vientre lleno aunque sea de heno.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Cada cual decía del amor que tenía.
Sube la escalera como viejo, y llegarás como joven.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Palabra dada, palabra sagrada.
Para que quiere cama el que no duerme.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Nadie nace maestro.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Si vives alegre, rico eres.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Hablar con lengua de plata.
Quien la haga que la pague.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Madre hay una sola.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado