Viva la gallina, y viva con su pepita.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Hoy te lo dice tu amiga.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
El enano ve gigantes por todas partes.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Hablar bajo y obrar alto.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Si te queda el saco.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Hasta los animales se fastidian.
A más beber, menos comer.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Si vienen los patos, viene la nieve.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
Dar es corazón, pedir es dolor
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
El que las sabe, las tañe.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
Araña de día, carta o alegría.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Gran tocado y chico recado.