La gloria, a la larga, se torna amarga.
Fingir locura, es a veces cordura.
Cantando se van las penas.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
La soga, tras el caldero.
Pan para hoy, hambre para mañana.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Malo vendrá que bueno me hará.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Al loco y al aire, darles calle.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Es más terco que una mula.
Antes de meter, prometer.
A la fuerza ahorcan y quedan bien ahorcados.
Comer uva y cagar racimo.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
El que no te ama, burlando te difama.
Ojo por ojo, diente por diente.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Hay amores que matan.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Al desganado, darle ajos.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.