El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Invierno frío, verano caluroso.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Si los tontos volaran, su número cubriría el sol.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Las letras con sangre entran.
Como turco en la neblina.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Amor con hambre, no dura.
El vino, comido mejor que bebido.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Que no llegue la sangre al río.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
Tienes más salidas que una autopista.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Esto es de rompe y rasga.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
La vaca grande, y el caballo que ande.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
A la vejez, cuernos de pez.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Barco grande, ande o no ande.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
Un viejo amigo es una eterna novedad
El vino es la ganzúa de la verdad.
Del mal vino, buena borrachera.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Cada bota huele al vino que tiene.
Jugar a las cartas vistas.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Mujer ventana, poco costura.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.