El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Si no vas a planchar, no arrugues.
El buen vino, venta trae consigo.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Buen podador, buen viñador.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
A burra vieja, albarda nueva.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
El buen vino en vaso chico.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
A mucho vino, poco tino.
De perdidos, al río.
A pan duro, diente agudo.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Del mal que uno huye, de ese muere.
Por todas partes se va a Roma.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
A perro macho lo capan una sola vez
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Bien se está San Pedro en Roma, aunque no coma.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Agua beba quien vino no tenga.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Cada quien, con su cada cual.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Más ven cuatro ojos que dos.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
El que va para viejo va para pendejo.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.