Mal ojo le veo al tuerto.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
El mirón, ¡chitón!.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Hasta el rabo, todo es toro.
Gozo que no se comunica, se achica.
Tinto con jamón es buena inyección.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Mujer con toca, dos veces si.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Tronar como un arpa vieja.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
A falta de pan, buenas son tortas.
A las obras me remito.
No mes dos mortos mata os teus porcos
La conciencia vale por cien testigos.