Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Al pan, pan. Al vino, vino.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Con pan y vino, se anda el camino.
La mujer buena, inapreciable prenda.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Nadie nace maestro.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
A gran pecado, gran misericordia.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Cruz y raya, para que me vaya.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Casa sin mujer no es lo que debe ser.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Que tienen que ver los cojones para comer trigo.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Del favor nace el ingrato.
El saber no ocupa lugar.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
Amor forastero, amor pasajero.