Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Donde comen dos comen tres.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
Empieza la tarea y luego termínala.
A gran prisa, gran vagar.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
El corazón del ñame solo lo sabe el cuchillo.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Haz el bien y olvídalo.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Caga más una vaca que cien palomos.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Lo bien hecho bien parece.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Al villano dale el pie y se tomará la mano.
Es más seguro ser temido que ser amado
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
La imagen de la amistad es la verdad
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Hacer el primo.
Más crudo lo come el lobo, y bien le presta.
Una gran ciudad es un gran desierto.
El burro adelante y la carga atrás.