Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
En el mundo como en el mar, no se ahoga quien sabe nadar.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Es más puta que una gallina.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
Donde no hay, los ladrones no roban.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
La Luna de Enero y el amor primero.
La ignorancia es peor que la corrupción.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Con pan y vino, se anda el camino.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Perfecto solo Dios.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
El que da, recibe.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
El golpe de la sartén, siempre tizna y no hace bien.
El vino, comido mejor que bebido.
Irse con la música a otra parte.
El follo del santo, no hiede tanto.
Un buen día vale por un mal mes
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Al amigo, nunca lo pruebes.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Quien prestó, perdió.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.