Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
Genio y figura hasta la sepultura.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
El amor vive en presencia y muere en ausencia.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Lo que no nos une, nos mata.
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
El asno solo en la muerte halla descanso.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
Bella por natura, hasta la sepultura.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Las arrugas son la tumba del amor
A candil muerto, todo es prieto.
El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.
El pez muere por su propia boca.
De casi no muere nadie.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
Tanto nadar para morir en la orilla.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Al rey muerto rey puesto.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Ya murió por quien tañían/doblaban.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
El estreñido muere de cursos.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Los medicos también se mueren.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Casa hecha, sepultura abierta.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
A rey muerto, principe coronado.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.