Juglar que mucho canta, poco yanta.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Malo es callar cuando conviene hablar.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
Cabeza casposa, poco piojosa.
Las cosas lo que parecen.
Es más vago que la quijá de arriba.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
A cazuela chica, cucharadica.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
O comer en plata, o morir ahorcado.
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
Más vale la sal, que el chivo.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
A calza corta, agujeta larga.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Cada oveja con su pareja.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Me lo contó un pajarito
A buey viejo, no se le saca paso.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
La paz con una porra en la mano es la guerra
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
El que no chilla, no mama.
Cada quien, con su cada cual.
El pez grande se come al chico.
Antes cabeza de ratón que cola de león.