Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
La comida entra por los ojos.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Hablando mal y pronto.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Boca con duelo, no dice bueno.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
El diablo está en los detalles.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Estoy hasta las manos.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
A carne de lobo diente de perro.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
De mala sangre, malas morcillas.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
La mujer y la gallina, pequeñina.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Amor breve, suspiros largos
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Más vale callar que con borrico hablar.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Dios, si da nieve, también da lana.