Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Nadie nace maestro.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
¿Queres dormir al sueño?
Mujer ventana, poco costura.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
La madera que nace para cuñas no admite pulimento.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Buey que rumia, nada le duele.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Cual andamos, tal medramos.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Quien prestó, perdió.
Beber sin comer, maña de ranas es.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
En cada tiempo, su tiento.
Las deudas de juego son deudas de honor.
En el mundo como en el mar, no se ahoga quien sabe nadar.
El que come con navaja, come más que trabaja.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
No arrugues si no vas a planchar.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.