La ocasión llega, llama y no espera.
La verdadera mezquita es la que se construye en el fondo del alma.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Se dice el milagro pero no el santo.
El que no se consuela es por que no quiere.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
El que quiera ser líder debe ser puente.
El bambú por dentro está vacío y le cuelgan las hojas
No existe culo honrado solo existe culo mal trabajado.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
Ocurre en las mejores familias.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
El buen vino resucita al peregrino.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
Tarea que agrada, presto se acaba.
A escote, no hay nada caro.
No es bueno quien cree malos a los demas.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Como el ungüento blanco, que para todo sirve y para nada aprovecha.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Hay que andar más tieso que un ajo.
De los escarmentados nacen los avisados.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Ayudaté y serás ayudado.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Felicidad de hoy, dolor de mañana