Pan no mío, me quita el hastío.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Bendita la casa que a viejos sabe.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Casa ordenada, casa salvada.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Llora tus penas y deja las ajenas.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
El caracol donde nace, pace.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
La envidia acorta la vida.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Dar gusto da gusto.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Donde no hay celos no hay amor.
A nadie le amarga un dulce.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Amor de dos, amor de Dios.
Llegar a punto de caramelo.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
El amor hace iguales a los que no lo son.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Buen corazón quebranta mala ventura.
Amor comprado, dale por vendido.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Nunca viene una desgracia sola.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Hacer la del humo.
Mucho ayuda el que no estorba.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor