De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
A quien no la teme, nada le espanta.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
La soga, tras el caldero.
No jales que descobijas.
Te quiero Andrés, por el interés.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Donde manda el amo se ata la burra.
Madrid en verano, sin familia y con dinero, Baden-Baden.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
La prudencia nunca yerra.
Mujer Besada mujer ganada.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
¿Queres dormir al sueño?
Favor publicado, favor deshonrado.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Llegar y pegar es mucho acertar.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
La verdadera mezquita es la que se construye en el fondo del alma.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.