El que se ajunta con gato aprende a maullar.
Lo que se hace de noche sale de día.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
El ingenio obvia dificultades,.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Bien está el pájaro en su nido.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Cada mochuelo, a su olivo.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Adorar al santo por la peana.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
No hay mejor maestra que la experiencia.
El que apura su vida, apura su muerte.
La envidia es una mala consejera.
El uno por el otro la casa sin barrer.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Por lo demás, paciencia y barajar.