Tened paciencia y tendrá ciencia.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Agrada, quien manda.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Quien no sabe, no vale nada.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Para prosperar, madrugar.
Cuenta errada, sea enmendada.
Manda, manda, Pedro y anda.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Inclinar la balanza.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Al loco y al aire, darles calle.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Padre diestro, el mejor maestro.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Ver para creer.
Al bobo, múdale el juego.
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
A mucho hablar, mucho errar.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Nada con nada, total nada.
A cazuela chica, cucharadica.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
De boca para fuera.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Toda demasía enfada y hastía.
Tierra por medio, para poner remedio.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
Hija que casas, casa que abrasa.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.