El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
Con gente mal criada, nada.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
De todas maneras, aguaderas.
Gente castellana, gente sana.
Buena crianza no pierde punto.
Haciendo se aprende a hacer.
De casa del abad, comer y llevar.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Saber poco obliga a mucho.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Quien con toros anda, a torear aprende.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Más puede diligencia que ciencia.
Yo te hice y tú me enseñas.
Mucho dinero y poca educación, es la peor combinación.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Madre pía, daña cría.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Tal para cual.
Como vives, juzgas.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Dar en el clavo.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Criados, enemigos pagados.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Dar el consejo y el vencejo.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
La práctica hace al maestro.
Dar y tejer es buen saber.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.