Qué bueno era Dios para labrador.
Nada es barato sin una razón.
A tu casa venga quien te eche de ella.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
No hay otra felicidad que la paz interior.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Lo que se da no se quita.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Una buena bota, el camino acorta.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
No te asocies al acalorado ni le visites para conversar.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Refranes de viejas son sentencias.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Lo que sea que suene.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
El sol brilla para todos.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
La que no baile, de la boda se marche.
Es mejor callar que con tontos hablar.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Socorro tardío, socorro baldío.
Razones sacan razones.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Cada uno es artífice de su ventura.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
Írsele a uno el santo al cielo.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Qué es una raya más para el tigre.