Este es el hombre de la Paula Pasos.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Amores y dolores quitan el sueño.
La fe mueve montañas.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Consejos vendo y para mí no tengo.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
La mayor ventura, menos dura.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
A feria vayas que más valgas.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Mudarse por mejorarse.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
La buena ropa abre todas las puertas.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Las sueños, sueños son.
A cántaro roto, otro al puesto.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
La mano perezosa, pobre es.
El trigo en tierra arcillosa y el centeno en arenosa.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Echarle mucha crema a sus tacos