Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
La fe mueve montañas.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Amores y dolores quitan el sueño.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
La mayor ventura, menos dura.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
A feria vayas que más valgas.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Mudarse por mejorarse.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
La buena ropa abre todas las puertas.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Dando al diablo el hato y el garabato.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Las sueños, sueños son.
A cántaro roto, otro al puesto.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
La mano perezosa, pobre es.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Haciendo se aprende a hacer.