A hija casada, los yernos a la puerta.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
El uso es maestro de todo.
El que más hace, menos alcanza.
Paciencia y barajar.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
No hay dicha, sino diligencia.
Hacer una cosa en un avemaría.
Buen oficio es no tener ninguno.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
La actividad es la mercancía más conveniente
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
La impureza, pesa.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Suerte, y al toro.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
El primer paso es el que cuesta.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
Si quieres tener dinero, tenlo.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
La mentira busca el rincón.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Casarás y amansarás.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
O la bebes o la derramas.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Más puede diligencia que ciencia.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.