Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Nos ha jodido mayo con no llover.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
En tiempo de guerra cualquier hoyo es trinchera.
Al mal paso, darle prisa.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.
Sol de invierno caliento poco.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
En invierno y verano la capa en la mano.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Una copa a las once, son once a la una.
Todo tiene un fin.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
La vida pende de un hilo.
Calva buena, luna llena.
¿Cuándo será el fin del mundo?. El día que yo muera.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Aire gallego, escoba del cielo.
Unos tanto y otros tan poco.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Abril llovedero, llena el granero.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.