Las cosas de palacio van despacio.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Año bisiesto, año siniestro.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Una retirada a tiempo es una victoria.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
El mundo está vuelto al revés
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Enero, claro y heladero.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
No cantes victoria antes de tiempo.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Palabras y plumas el viento las tumba.
La paciencia es la llave del paraíso.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Quien la inmortalidad logró, hace tiempos que se murió.
Al loco y al fraile, aire.