En casa del albañil, goteras mil.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Río cruzado, santo olvidado.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
A tres azadonadas, sacar agua.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Cada palo que aguante su vela.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
El ahorro es santo porque hace milagros.
A barco nuevo, capitán viejo.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
El que necesita, te visita.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
El Diablo no se harta de romper suelas.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Quien siembra, siega.
Ver para creer.
Mucho ayuda el que no estorba.
El queso pesado, y el pan liviano.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Contigo, pan y cebolla.
Ser más bueno que el pan.
Don Din nunca parece ruin.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
El buen vino resucita al peregrino.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
La gota que derramó el vaso de agua.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Refran viejo, nunca miente.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.