El melón, calado, y el amigo, bien probado.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
El comedido sale jodido.
Llenarle la cuenca a alguien.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
A ese andar, llévalos mi baca.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
La avaricia rompe el saco.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Don sin Din, gilipollas en latín.
El mejor espejo es un ojo amigo.
El que mucho analiza, se martiriza.
Puerta de villa, puerta de vida.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
El caracol donde nace, pace.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
El que con locura nace, con ella yace.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Al hombre y al caballo, no apurallo.