Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Dios es la medida de todas las cosas.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Un protector es como un manto.
La soga, tras el caldero.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
El buey manso mató al amo.
Parto malo, e hija en cabo.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
El pescador de caña, más come que gana.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Dios da las nueces, pero no las parte.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Agrada, quien manda.
En casa del herrero, asador de madero.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Nadie es un gran hombre para su mayordomo.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
El que manda, manda.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
La cascara guarda el palo.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
El que tenga tienda, que la atienda.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Domingo sucio, semana puerca.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Poderoso caballero es don dinero.
Ayúdate y el cielo te ayudará.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar