Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
La muerte nos iguala a todos.
La unión hace fuerza.
Novia para siempre, mujer para nunca.
El paraíso está en el regazo de una madre.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
El ama brava, es llave de su casa.
Dar gusto da gusto.
Alegría amagada, candela apagada.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
El solo querer es medio poder.
Mujer mayor, es la mejor.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
La alegría todo mal espanta
Dios aflige a los que bien quiere.
Vida sin amor, años sin verano
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
La avaricia rompe el saco.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
El interés tiene patas.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
La suavidad domina más que la ira.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Primero es Dios que todos los santos.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
La vida es una universidad.