Los celos son el amor propio de la carne
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Jamás olvidó el que bien amó.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
La esperanza alegra el alma.
Amores nuevos olvidan los viejos.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
Quien te quiere, te aporrea.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
La vida es un misterio, desvelalo.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
Tal vendrá que tal te quiera.
Habiendo amor, habrá una olla, con agua, sal y cebolla.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Bien te quiero y mal te hiero.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Del mirar nace el desear.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
El corazón nunca es engañador.
La adoración es una admiración trascendental
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta