A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Llagas viejas, tarde sanan.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Ese es carne de presidio.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
A cada necio agrada su porrada.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Más raro que perro verde
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
A la mujer y a la mula, vara dura.