A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Pastelero a tus pasteles.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
De aquí a cien años, todos calvos.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
La gente mala se muere de vejez.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Tan rápido como un chisme.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Ya me cansé de descansar.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Agarrando aunque sea fallo.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Burro que piensa bota la carga.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Cada cual a lo suyo.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
El mono sabe el palo al que trepa.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Ojos que no ven, gallinas al saco.