Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Come, que de lo yuyo comes.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Los burros se buscan para rascarse.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Los toros se ven mejor desde la barrera.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Cada cual en su corral.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Hablando se entiende la gente.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Es tiempo de vacas flacas
Por su pico, se pierde el pajarico.
Si no vas a planchar, no arrugues.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Todos los pájaros comen trigo, y la culpa es del gorrión.
Valentón y rufián, allá se van.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
A Seguro se lo llevaron preso
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
El que no llora no mama.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Ese huevito quiere sal
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
El pobre de su pobreza no sale.
Mientras el Saprissa este con vida, no se repartan nada.
Hacer oídos de mercader.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Racimo corto, vendimia larga.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.