El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Principio quieren las cosas.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Duerme más que un gato con anemia.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
De Jaén, o fuleros o malajes.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Quien tenga tiempo que no espere
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
No hay como la casa de uno
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Las putas que hay en Madrid son todas de la Ribera: de Quintana, de Sotillo, de Gumiel y La Aguilera.
Amores reñidos, los más queridos.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
Peor es mascar lauchas
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Abad y ballestero, mal para los moros.
El buey solo bien se lame.
Buey viejo, surco nuevo.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Hermanos hay tanto por hacer!
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Oye primero y habla postrero.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.