Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Cual andamos, tal medramos.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Presto rico, presto pobre.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
A consejo ido, consejo venido.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Costumbre hace la ley.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Decir bien y obrar mejor.
Viejo es Pedro para cabrero.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Hablar por la boca del ganso.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
El que manda, manda.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
A quien mucho miente, le huye la gente.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Del necio, a veces, buen consejo.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Nadie sería mesonero si no fuera por el dinero.