Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Hay que creer, rajar o desastillar.
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.
Al freír será el reír.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Grandotas aunque me peguen.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
Hijo descalostrado, medio criado.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Del agua mansa no fíes nada.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Callado mata conejo.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Tienes más cara que un saco perras.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
El que paga manda y el que no se aguanta.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
A su tiempo maduran las brevas.
La burla, para quien le gusta.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
A buen amigo buen abrigo.
La lealtad se paga.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Dádivas quebrantan peñas.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Pan tierno, casa con empeño.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Más chuletas y menos servilletas.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Gozo que no se comunica, se achica.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
Precaverse contra un posible percance.