Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
La paciencia es buena ciencia.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Esposa prudente es don de Dios.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
De los enemigos los menos.
Sé osado y serás afortunado.
El que las sabe, las tañe.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
Hay confianzas que dan asco.
El que anda en silencio, cazar espera.
Armas y dineros buenas manos quieren.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
El hombre que no se equivoca no es humano.
Pocas palabras son mejor.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Palabras sin obras, barato se venden.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Los hombres son mejores que su teología
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
El que está a las duras, está a las maduras.
Hay que ser puerco pero no trompudo.