Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Medico curate a ti mismo.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
Al músico viejo le queda el compás.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Impedir lo que ha de ser, no puede ser.
No hay que ser caballo para saber de carreras.
La que adoba no es María, sino la especiería.
Los casados, casa quieren.
Es tiempo de vacas flacas
Cazador con levita, quita, quita.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Están separados, como el agua y el aceite.
La fantasía es la droga de la mente
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Un simple roce de mangas es el inicio del amor
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Con un huerto y un malvar, hay medicinas para un lugar.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
El que la sigue la consigue.
Cada uno muere de su vicio.
El que es perico donde quiera es verde.
Más fácil es hacer la llaga que sanarla.
El diente de la cabra menos come que daña.
Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
No hay majadero que no muera en su oficio.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
Ido el conejo me das consejo.