Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Con putas y bretones pocas razones.
Quien no llora, no mama!
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Agosto y vendimias no son todos los días.
El ama brava, es llave de su casa.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
El que se casa, por todo pasa.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Ni en pelea de perros te he visto
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
Harina mala, mal pan amasa.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
Tripa vacía, suena pronto.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
No te cases con mujer de manos grandes porque todo lo que le des le parecerá chico.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
A cama pequeña, échate en medio.
No se puede estar en la procesión y repicando.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Es mejor que la ultima peseta la gane otro.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Que aproveche como si fuera leche.
La excepción confirma la regla.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
No te metas en querellas ajenas.
El joven armado y el viejo arrugado.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Freír todo el arenque para comer las huevas