Domingo sucio, semana puerca.
Esta en medio del río y se muere de sed el mezquino.
Toma una cucharada de tu misma medicina.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Presto se va el cordero como el carnero.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
A golpe de mar, pecho sereno.
Al mejor caballo se le van las patas.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Perro que ladra no muerde.
Ser más bueno que el pan.
Cazador, mentidor.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Estás entre la espada y la pared.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
El mal comido no piensa.
Con el mismo cuero las correas.
Abre la boca que te va la sopa.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Nadie es profeta en su propia tierra.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
A caballo nuevo jinete viejo.
Junio brillante, año abundante.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Acá como allá, y allá como acá.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.