Tres estornudos, resfriado seguro.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Barájamela más despacio.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
Pájaro mal nacido es el que ensucia en su nido.
Cabra coja, mal sestea.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Paciencia, cachaza y mala intención.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Se defiende más que un gato boca arriba.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
Suerte, y al toro.
Ni hablar mujer, traes pistola.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Me hizo sudar la gota gorda.
Ley puesta, trampa hecha.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Me importa un comino.
Quien se casa, casa quiere.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
El que nada debe nada teme.
El que come y no da, atragantado morirá.
Canario triste, no come alpiste.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
El que camina, no estorba.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
No hay enemigo chico.
A lo hecho, pecho.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.
Cuando es demasiada la cera, quema la iglesia.