La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Víbora que chilla no pica.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Desde chica, la ortiga pica.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
El haragán es el hermano del mendigo.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Hija que casas, casa que abrasa.
La rata avisada, no muerde carnada.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Una abeja no hace colmena.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Cada uno halla horma de su zapato.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Chiquita, pero matona.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Quemar la casa para cazar el ratón.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
A la mujer y a la mula, vara dura.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Gallina en casa rica, siempre pica.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
El vientre lleno aunque sea de heno.
De chica candela, grande hoguera.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
La mujer y la gallina, pequeñina.
No es macho quien tiene muchas mujeres, macho es el que se aguanta con una sola.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.