La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
Hambre matada, comida acabada.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Antes cabeza de ratón que cola de león.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
El agua tiene babosas.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
A caballo grande, grandes espuelas.
Casa hecha, sepultura abierta.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Agua en Marzo, hierbazo.
El que tienes más saliva, come más hojaldres.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Año de endrinas, año de espinas.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Fruta que pronto madura, poco dura.
En cualquier sitio se cuecen habas.
En tiempo de campaña, apaña.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
En casa del herrero, asador de madero.
A cada puerta, su dueña.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
No es la miel para la boca del asno.
Ese huevo, quiere sal.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
El que ama, teme.
Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
El hambre es el mejor cocinero.
Cada mochuelo, a su olivo.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.